ITINERARIO ENTRE LA REALIDAD Y LA INTIMIDAD Biombos coloniales Pinturas inéditas de la vida diaria virreinal

“El biombo fue considerado un objeto funcional, adjunto principalmente a los ámbitos de los estrados (espacios exclusivos de las mujeres), en las salas de cumplimiento y en las de alcoba. También se utilizó en los espacios religiosos. En las salas de cumplimiento se empleaba para dividir el espacio, utilizándose biombos bastante altos –de hasta dos metros– de muchos bastidores, separando el lugar ocupado por las mujeres del de los hombres. También servían como rodastrados, no muy altos –de menos de un metro con veinte centímetros– conformados por muchos bastidores, con el fin de dar cierta privacidad al ámbito femenino. En las salas de alcoba los biombos separaban la cama y el estrado del resto de la sala, para posibilitar la intimidad. Muchas veces fueron aprovechados como canceles ubicados cerca de las puertas para evitar las corrientes de viento.

El biombo fue un objeto corriente en la sociedad colonial americana. Este mueble divisorio era además soporte de pinturas que representaban comúnmente temas profanos, aunque en algunos se trabajaron

escenas históricas, mitológicas y religiosas. Eran pintados sobre lienzo, madera, cuero y papel. Estos temas cumplieron, además de embellecer los ambientes, con una función moralizante y didáctica, que describe Marita Martínez del Río en su artículo “Los biombos en el ámbito doméstico, sus programas moralizadores y didácticos”.

Por María del Pilar López Pérez en

CREDENCIA HISTORIAL NO. 105

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La división de los estratos sociales en la población novohispana en los espacios de recreación en el siglo XVIII según las descripciones de los viajeros: Francisco Gemelli Careri y Francisco de Ajofrín

INDICE:
Introducción
1. Establecimiento en la Ciudad de México
1.2 Descripciones de los orígenes de la Ciudad de México
1.3 Descripción de la ciudad de México.
 1.4 Población en la Ciudad de México.
1.5 Las aguas en la ciudad de México.
2. Los espacios recreativos dentro de la ciudad de México.
2.1. Paseo por el Canal de Jamaica
2.2. Paseo de la Alameda
2.3 El convento de San Ángel
2.4 Chapultepec
3. Conclusiones
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INTRODUCCIÓN
La ciudad de México es una figura monumental en todo su conjunto actualmente. Observar las grandes construcciones sobre las avenidas del Centro histórico, la variedad de artículos que se pueden encontrar y los eventos que hay en las calles, así como la cantidad de centros de atracción que se encuentran son lo que pueden sorprender a cualquier extranjero; lo que también se puede observar es que en la ciudad de México se encuentra presente la diversidad del tiempo en los diferentes espacios que hay en ella.
Cuantos extranjeros no se han asombrado sobre la inmensidad de una ciudad que fue construida sobre un islote del Lago de Texcoco por los aztecas. No solamente hoy, los conquistadores españoles llegaron y manifestaron este asombro en los escritos de los cronistas que acompañaron a los conquistadores cuando estos se adentraban por las regiones del Nuevo Mundo. Poco a poco españoles y demás europeos comenzaron a introducirse en estas nuevas tierras por diversas razones, algunos buscando una mejor calidad de vida decidieron asentarse en nuevos terrenos; sin embargo, hubo otros que no decidieron esto, si no que sólo visitaron la Nueva España para así trasladarse a visitar otras colonias españolas en el nuevo contiene
La visión de los viajeros muchas veces describe lugares según sus intereses. En los documentos que se tienen, en especial por los cronistas y diarios de viaje, se puede observar un interés muchas veces nuevo al toparse con una forma diferente de vida.

Dentro de estos se pueden encontrar ejemplos de vida cotidiana y la diferencia de estas formas de vida dentro de las castas de la Nueva España.
Este articulo abarcará la descripción de la ciudad de México elaborado por viajeros y cronistas  dentro de 1700. Sin embargo se tomará más en cuenta los lugares visitados en común.
En un intento de saber qué es lo que tenían ciertas actividades y lugares en común se propone afirmar la hipótesis : Los lugares atractivos de la ciudad de México en el siglo XVIII era construidos por las clases acaudaladas de la ciudad llamando la atención para demostrar la civilidad instada por los europeos, españoles y criollos, así, como su superioridad, jerarquizando a la población también por sus espacios y desplazando a indios originarios del centro de la ciudad.
Para este trabajo como fuentes principales se tomaran la obra de Viaje a la Nueva España del italiano Giovanni Francesco Gemelli Careri y Diario del Viaje a la Nueva España de Francisco de Ajofrín. Ocupare fuente también de segunda mano pero que no tomare como principales.
1. Establecimiento en la Ciudad de México
Dependiendo de la procedencia de los personajes principales de este ensayo, que viajan para recorrer la Nueva España, aunque ambos hayan llegado a los mismos lugares, en este ensayo sólo considerare los lugares en común dentro de la ciudad de México. Pese los años de diferencia entre estos viajes se puede saber que aun hay cosas de los más común dentro de las narraciones y aunque sean de los más cotidianos busco resaltar el porqué pueden tomarse como referencia de vida cotidiana dentro de la ciudad en el siglo XVIII.
1.1 Descripciones de los orígenes de la Ciudad de México
Las descripciones de la historia de Tenochtitlán, la ciudad de México con sus naturales, en el relato de Gemelli habla sobre la fundación de la ciudad así como el de la historia de la ciudad durante la conquista está tomado de otras fuentes como la de los escritos de Acosta, de Sigüenza de Góngora y de otros textos. Se muestran nombres nativos mal copiados y pese a esto demuestra el interés por la ciudad, y da cuenta de que hizo una investigación para explicar la historia y dar referencias para hablar sobre la ciudad.
Otra cosa que da cuenta es que tienen un interés sobre la cultura. Tiene el interés de resaltar un lugar histórico y poderoso donde se encuentra. Gemelli escribe para curiosos o interesados en sus viajes, el escribe como un viajero, sus explicaciones sirve para que se dé por hecho que él estuvo presente en esos lugares.
Ajofrín es diferente. El viaja a Nueva España en 1763, más de medio siglo después que Gemelli. En su diario de viaje no explica el origen de la población natural de la Nueva España, no tienen necesitad de fundamentar con datos su estancia ahí, ni el pasado indígena. Para él la construcción de una nueva ciudad sobre la de Tenochtitlán, hizo que a la manera de la organización española se formara una México Cristiana. Gracias a esta nueva construcción se fundó la ciudad con

“la hermosura en los edificios, rectitud en las calles, comodidad en la habitación suntuosidad e la fábrica, aumentándose cada día más el lucimiento, magnificencia y hermosura”

1.2 Descripción de la ciudad de México.
Ambos autores hablan sobre la magnificencia al ver la ciudad. A primera vista los autores narran lo siguiente
Dice Ajofrín:

Se miran vistosamente repartidas sus calles, que cruzan con la mayor igualdad y rectitud de oriente a poniente y de norte a sur, formando las encrucijadas ángulos perfectos y anquen el terreno es poco seguro y pantanoso, por estar encima de la laguna, ha corregido la industria y el arte de lo que por naturaleza la hiciera inhabitable por la misma humedad y ninguna firmeza de su suelo

Habla sobre los edificios, estos construidos en su mayoría de piedra de tezontle, destaca su hermosura y da cuenta de que algunos tienen el estilo de Europa, como son la Aduana, las casas de Inquisición, el hospital de la Orden Tercera de San Francisco, Casa de Moneda y el colegio de niñas. Las calles están empedradas y hay coches; y en ellas hay una gran población mezclada de españoles mulatos e indios, que con las generaciones de las gentes que llegaron a las indias se han corrompido algunas costumbres.
Gemelli llega desde Acapulco haciendo un camino diferente para llegar a la ciudad, lo primero que comenta es que está situada en medio de una laguna y que por eso, pese a la solidez del terreno, las construcciones se hunden. La ciudad tiene una forma de cuadro y se notan desde distancia las calles bien trazadas que anchas orientadas hacia los puntos cardinales. Contando con 5 calzadas que son La piedad, San Antonio, Guadalupe, San Cosme y Chapultepec que eran para entrar a la ciudad.
Dentro de esta ciudad hace una comparación con el parecido europeo no sólo de los edificios sino que también de la gente, que en especial las mujeres que “tienen mucha inclinación por la europeos”. Hace referencia sobre la población que en su mayoría es mulata y negra, pero los poderes se encuentran concentrados en la población blanca: españoles, eclesiásticos y otros europeos.
1.3 Población en la Ciudad de México.
Sobre la población resalta Gemelli las fiestas y procesiones de indios y negros que hacen donde cantan con gran devoción, así como los arreglos de flores que estos hacen. Pero con la reseña de Ajofrín podemos armar la siguiente construcción de la sociedad en las calles. La gente principal tiene el estilo de la gente española, se visten a su moda y las mujeres usando pañuelo o rebozo. Los hombres llevan consigo un pañuelo blanco con infusiones por si hay dolor de muelas, es muy común el tabaco tanto en hombres como en mujeres, dentro y fuera de las clases alta. La gente de todas las clases consume chocolate. Hay bailes de la gente común llamados fandangos en las casas para que la gente pueda recurrir, estos son indecentes, donde hay bebida y peleas que incluso acaban con la mente; por otra parte los bailes entre la gente distinguida son danzas y minuets del reino y de Europa. La gente pobre lleva puesta pocas prendas.
Dentro de la ciudad hay una gran diferencia entre las personas, la sociedad está compuesta por gente, como dice Ajofrín, de

“suma riqueza y suma pobreza…muchos siempre a caballo por las ciudades sin saber dar un paso a pie; muchos siempre a pie por no tener jamás un caballo” .

La magnitud de población en la ciudad entre la mezcla de las clases bajas de indios, mestizos, negros, mulatos. Era tal que las clases altas para no revolverse con la gente común tenían que ir a caballo, o en su caso, en coches.
Las mismas calles dan una imagen de esta situación, del porque unos arriba y otros abajo; estas contaban con grandes monotes de basura porque a cualquier hora de día cualquier persona arrojaba en ellas y a los caños basura, excrementes, caballos y perros muertos, la ciudad estaba sucia. Además las calles se encontraban llenas de pulquerías lo que provocaba que hubiera borrachos en ellas, no hay que olvidar a los pobres, mendigos y a las prostitutas.
En espacios llenos de disturbios con música y comida eran los que frecuentemente había pleitos y homicidios; por las mismas pastaban vacas dejando sus excrementos, cerdos, gallinas y cerdos. Años posteriores a estas narraciones, específicamente en 1790, las calles se encontraban mal empedradas, que se encharcaba el agua y por eso era difícil transitarlos. Durante las lluvias el agua se mezclaba con la basura y demás inmundicias. Fue hasta el gobierno del Conde de Revilla Gigedo comenzó un programa de limpieza de las calles.
1.4 Las aguas en la ciudad de México.
Ambos autores comentan las inundaciones de las que ha sido afectada la ciudad de México. Para ellos la ubicación de la ciudad es la causa fundamental parapara que estos fenómenos sucedieran. La opinión de los Virreyes y arquitectos promovieron el desagüe de las aguas en la ciudad con el canal subterráneo que llevaría el agua afuera de la ciudad. Otros proyectos se promovieron dentro de la ciudad, como el de rodear la ciudad con diques más estos fueron en vano y sólo afectaron los gastos públicos. La labor realizada para el desagüe de la ciudad que ve Gemelli es el la del canal abierto, en el cual se encargan de limpiar las bóvedas para que estas no se llenen de desperdicios y así no hubiera obstáculos para el flujo de ésta.
El agua que llega del lago provienen de los montes y volcanes haciéndolo un depósito natural de esta por excelencia, al no tener desagüe en otra parte hace que estas eleven su volumen y entran a la ciudad. Ajofrín reconoce las siguientes lagunas alrededor de la ciudad: la de Chalco que llega a la de Texcoco, la de Zumpango que va a San Cristóbal; estas lagunas son dulces pero al llegar a Texcoco se vuelven saladas por el terreno sulfuroso.
Además a las afueras de la ciudad encuentran unas lagunas que llegan a la ciudad, se adentran sobre canoas diversos recursos, como madera, piedra, paja, cebada, trigo, maíz, azúcar, fruta hortalizas, flores y todo aquello que producen los pueblos vacios de las lagunas que hay alrededor. Por otro lado son estas las que abastecen de carne a la ciudad que de pesado ya que la cría y caza de aves es más favorable.
2. Los espacios recreativos dentro de la ciudad de México.
En la primera parte he descrito la ciudad retomando los viajeros ya mencionados, y de manera breve se ha expresado la diferencia que a simple vista se puede notar sobre la población dentro de la ciudad de México. En este apartado me dedicare a otros espacios que mencionan en común, pero esta vez sobre los espacios recreativos que ni un turista podía perderse bajo el recorrido de la ciudad que les daban personas distinguidas. Como pasos obligatorios me referiré a estos lugares como espacios de fluidez entre las clases de población.

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2.1. Paseo por el Canal de Jamaica
Encontramos referencias sobre este paseo en Gemelli y en Ajofrín y también en otros cronistas de la ciudad. Este lugar se describe de la siguiente manera:
Son sitios de diversión para los mexicanos, acuden tantos que la orilla de los canales llegó a llenarse de carrozas. Son jardines llamados Chinampas que flotan sobre la laguna, son muy vistosos y floridos ya que los indios los utilizan para cultivar tanto flores como demás plantas que transportar y venden después.

[…] el modo de formar sus chinampas sobre la laguna es este; hacen un cuadro con tablones y vigas encima del agua. […] sacan del fondo de la laguna, que será como vara y media, la tierra que necesitan con palas y la van echando sobre los céspedes hasta la altura de dos varas, la siembran y la adornan con uno arbolitos, ponen en ella su jacal o choza y se va uniendo y trabajando la tierra con las raíces

Estas chinampas se encuentran formando una especie de calle sobre la laguna. Lo que uno podía observan en estas eran casas y jardines móviles, fácil de trasladar cuando lo indios querían mudarse. Había canoas y barquitos que comercian con las chinampas. Era un lugar de recreación al que recurrían mexicanos, en especial las señoras y los señores, ancianos y jóvenes que adornaban su cabeza con flores y disfrutaban de la música de los cuales los músicos compiten entre sí, y las fiestas.
Las canoas llegaban a Iztacalco y a Jamaica, y cuando se terminaba de disfrutar la comida que llevaban o que vendían en las orillas del mismo canal, las flores y la música se regresaban con la canoa llena de flores a México. En las orillas del Canal de Jamaica había casa pobres de indios y hostelerías para tomar chocolate, atole y tamales.
La concurrencia a este lugar de gran popularidad hacia que tanto la clase blanca y los indígenas de Iztacalco y Xochimilco se juntaran. Sin embargo hay otros lugares de recreación para esta primera clase, ya que cuando no hay mucha gente en este paseo se traslada a otro: a la Alameda.
2.2. Paseo de la Alameda

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Otro de los paseos que llegaron a realizar estos turistas por la Nueva España virreinal fue por la Alameda. Que si bien no hay tantas menciones abundantes se podría decir lo siguiente.
La Alameda era un paseo que se caracterizaba por calles de árboles El bullicio de la gente cuando no estaba paseando y divirtiéndose en el canal de Jamaica solía ir a este. Contaba con la concurrencia de los virreyes y toda la nobleza: hidalgos y sus damas acompañados de sus sirvientes negros para gozar del aire fresco que creaba la arboleda y para refrescarse con las fuentes que había. En el día de San Juan cada año la nobleza competía por ver quién iba con mejor vestimenta. Se acostumbraba a ir a caballo y en carroza. El pasatiempo se encantaba junto a la fuente de bronce, donde se acostumbra a poner títeres y demás juegos de agua. En este paseo se pueden disfrutar de los dulces que venden y de las aguas de los aguadores llevan consigo.
Aunque Gemelli menciona que cuando va a la Alameda va acompañado de algún personaje distinguido de la ciudad, da a entender que hay una probabilidad de que aquel paseo concurran más las clases altas de la sociedad novohispana, sin embargo cuenta que también ha visto a indios que cazan con cerbatanas a pájaros que se encuentran en las alturas de los arboles.
Dejando por un lado los escritos de Gemelli y Ajofrín sobre este lugar retomo otras fuentes para dar una mejor vista a lo que llego a ser este paseo durante el siglo XVIII. El virrey de Coix durante su mandato comenzó a darle mantenimiento y aumento su extensión y arrasó el Quemadero de la Santa Inquisición que estaban ahí cerca. En el turno del Virrey Bucareli se añadió música para los paseos dominicales para que los paseantes pudieran tener un paseo más placentero ; los virreyes posteriores cuidaron también a los árboles que pare ese entonces ya contaba con alrededor de 21000 fresnos, álamos y sauces. Durante el gobierno del conde de Revilla Gigedo se cuida el sembrado de los árboles, manda a enrejar la alameda y prohíbe la entrada a las personas sucias, las que visten de manta y andan descalzos. Se le prohibió el paso a la población pobre de la ciudad.
2.3 El convento de San Ángel
Otro paseo que no por casualidad visita Gemelli es el convento de San Ángel de los padres carmelitas descalzos; el cual visita porque ha escuchado hablar de sus famosos jardines y quiere conocerlo. Parte montado a caballo a las afueras de la ciudad, es atendido por el padre Fray Juan de San Lorenzo quien lo lleva al interior de la iglesia. La iglesia inferior siendo muy hermosa contaba con cinco altares. Cuenta que es muy grande y tiene una de las mejores bibliotecas. Lo lleva a visitar el famoso jardín que pasa por medio de un gran día el cual lo hace ser muy fértil para los arboles; dentro, se encuentran cuarenta clases de arboles europeos cuya venta de sus frutos producen la renta de ese convento, hay manzanas, melocotones, membrillos y nueces. El total de los árboles son de trece mil. El jardín está situado al pie del monte. Este grande huerto suele ser distracción de los religiosos y demás pobladores. Y a sus alrededores se suele cazar.
Ajofrín visita también San Ángel y lo describe como un lugar divertido “de bello temperamento, mucha fruta y alegre cielo”
2.4 Chapultepec
Gemelli menciona un paseo más durante su visita a la Ciudad de México: Chapultepec. Este lugar cuenta con el prestigio de que en él se encontraba el palacio recreativo de Moctezuma y después fueron las habitaciones para los virreyes. Este palacio fue hecho construir por don Luis de Velasco, virrey en tiempos de Carlos V. Cuenta con dos patios y su jardín aunque pequeño cuenta con un manantial que después de abastecer el palacio va hasta la Merced. Este lugar es un paseo más por que suele concurrir gran cantidad de gente en carroza, a caballo y a pie.
3.  Conclusiones
A pesar de que la población blanca en la nueva España quiso construir una ciudad al estilo de Europa, este deseo, cumplido en las construcciones arquitectónicas, fue fraguado por las características geográficas y sociales de la ciudad. En primera, la ciudad estaba poblada por todas las castas, así que el espacio de circulación en las calles fue un problema, que como tantos se quiso resolver, no era posible dar una imagen de colonia española donde el bullicio y la presencia de estas clases mundanas estuvieran presentes en los mismos espacios donde los blancos pasaban. Dentro de las mismas calles fue que se encontraban en estado de suciedad y oscuridad en las noches lo cual las hacia ser peligrosas.
Con este trabajo puedo concluir que en efecto hubo espacios que fueron creados especialmente para la aristocracia, como fue la Alameda, y sin querer el convento de San Ángel, los cuales llegaron a prohibir el paso a las clases sociales bajas. Sin embargo aunque fue notorio el éxito de jerarquización hubo otros espacios donde se podía observar esta mezcla. Los espacios públicos de la ciudad de México fueron tan públicos que aunque se hubieran construido paseos especialmente para la gente de prestigio, esta clase de gente siguió frecuentando paseos que contaban tanto con nativos de la antigua Tenochtitlán como de las otros estratos sociales, información que podemos afirmar cuando son los mismos estratos altos quienes llevan a los turistas y viajeros a conocer como lugares obligatorios de la Nueva España el paseo por el canal de Jamaica. Hay lugares especialmente para un tipo de gente, el espacio privado, y un espacio público.
Bibliografía:
Francisco de Ajofrín, Diario del viaje que hizo a la América en el siglo XVIII.
Giovanni Francesco Gemelli Careri, Viaje a la Nueva España, Universidad Nacional Autónoma de México, Coordinación de Humanidades, 2002.
Novo, Salvador, Los Paseos de la ciudad de México, Fondo de Cultura Económica, México, 2005.
De Vale Arizpe, Artemio, Historia de la Ciudad de México según los relatos de sus cronistas. Editorial Jus, Mexico 1977