Revista: CREDENCIAL HISTORIA

El día de hoy, a parte del post pasado que fue acerca de un artículo de los biombos, su arte, su uso y y la historia cultural que lo permea, investigué más del sitio donde encontre tan interesante información y descubrí un material interesante. Una revista de estudios históricos colombiana.

Los artículos son utiles e interesantes, e inclusive tienen de varios temas y no sólo sobre colombia. Vale la pena darse una vuelta y revisar algunos números. Cabe destacar que sus contenidos son más de índole de estudios culturales.

CREDENCIAL HISTORIA

La colección Credencial Historia es publicada por la revista Credencial desde 1990. Mensualmente, la colección publica breves artículos (ilustrados, o con fotografías inéditas), escritos por investigadores de todas las regiones del país. A nivel temático, la revista propone un recorrido por la historia de Colombia entre el siglo XIV y comienzos del siglo XXI

La colección, atravesada por series temáticas especiales, pasa por la vida política y social, el desarrollo de la banca y la industria, y los hitos de la literatura, el cine y la música, entre muchos otros temas. Se abarcan los siglos XIV y XVII, refiriéndose al descubrimiento y a la conquista del continente americano, se pasa por el desarrollo de la vida colonial y de la instituciones republicanas colombianas, entre los siglos XVIII y XIX, hasta llegar a los siglos XX y XXI, con la firma de la Constitución de 1991 y los sucesos de la vida colombiana contemporánea.

 

ITINERARIO ENTRE LA REALIDAD Y LA INTIMIDAD Biombos coloniales Pinturas inéditas de la vida diaria virreinal

“El biombo fue considerado un objeto funcional, adjunto principalmente a los ámbitos de los estrados (espacios exclusivos de las mujeres), en las salas de cumplimiento y en las de alcoba. También se utilizó en los espacios religiosos. En las salas de cumplimiento se empleaba para dividir el espacio, utilizándose biombos bastante altos –de hasta dos metros– de muchos bastidores, separando el lugar ocupado por las mujeres del de los hombres. También servían como rodastrados, no muy altos –de menos de un metro con veinte centímetros– conformados por muchos bastidores, con el fin de dar cierta privacidad al ámbito femenino. En las salas de alcoba los biombos separaban la cama y el estrado del resto de la sala, para posibilitar la intimidad. Muchas veces fueron aprovechados como canceles ubicados cerca de las puertas para evitar las corrientes de viento.

El biombo fue un objeto corriente en la sociedad colonial americana. Este mueble divisorio era además soporte de pinturas que representaban comúnmente temas profanos, aunque en algunos se trabajaron

escenas históricas, mitológicas y religiosas. Eran pintados sobre lienzo, madera, cuero y papel. Estos temas cumplieron, además de embellecer los ambientes, con una función moralizante y didáctica, que describe Marita Martínez del Río en su artículo “Los biombos en el ámbito doméstico, sus programas moralizadores y didácticos”.

Por María del Pilar López Pérez en

CREDENCIA HISTORIAL NO. 105

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